Se me cae la coraza cada vez que salgo de allí, cada tarde a las 17:30, cada noche a las 21:30. Claro que no soy el de antes y tampoco escribo como antes, eso lo sabe hasta la que conoceré el jueves que viene. Cada vez que esto me puede, cuando las paredes me sepultan, cuando la presión se me ejerce. Solo me calma cortar la distancia, juntarla, ver las antiguas fotos, oler su aroma. Sintiendo que vivo algo distinto.
Luis Martínez Moreno. 04/10/2013